¿Te invitaron a ByDzyne? Lo que debes saber antes de arriesgar tu dinero en Ecuador
Si estás leyendo este post, apuesto a que estás en uno de estos dos escenarios: o un conocido te metió a una reunión (en un hotel elegante o por Zoom) donde te prometieron que ibas a dejar de cambiar tiempo por dinero, o ya te metiste, tienes dudas y estás buscando en Google qué tan legal es todo esto.
Te entiendo perfecto. La promesa suena increíble: libertad financiera, viajes, criptomonedas, tecnología, salud... Te venden una vida de película. Pero antes de que saques tus ahorros, pidas un préstamo o vendas tus cosas —como suelen presionar en esas charlas—, detengámonos un momento a revisar los números fríos y la realidad legal en Ecuador.
Aquí te cuento sin rodeos lo que encontré investigando a fondo sobre ByDzyne.
Oficialmente te dirán que es una empresa "multisectorial" de mercadeo en red. Es decir, venden de todo un poco: desde paquetes de trading y academias digitales, hasta membresías de turismo y productos de bienestar como los famosos parches cuánticos (Quantumé).
Pero hablemos con franqueza: aunque los productos existen, el verdadero motor del sistema o que realmente te incentivan a hacer todo el tiempo para subir de rango y ver supuestas ganancias es meter gente. Crear tu propia red (downline). Si no reclutas, el negocio simplemente no camina para ti.
Aquí es donde la cosa se pone picante. Mucha gente entra creyendo que es un negocito accesible, pero para entrar con todo y aspirar a los supuestos beneficios grandes, la inversión inicial suele rondar entre los $1,500 y puede superar los $5,000.
Y ojo, que ahí no acaba: para mantenerte "activo" y poder cobrar las comisiones que supuestamente te corresponden, la empresa te exige un reconsumo mensual obligatorio que ronda los $150. Es decir, todos los meses tienes que seguir poniendo dinero de tu bolsillo, vendas o no vendas.
Si ya fuiste a una de sus charlas, seguro notaste algo: la oratoria es impecable. Los líderes que hablan ahí tienen una labia impresionante.
El problema es que usan un discurso emocional muy fuerte. Te hacen sentir que, si no te arriesgas y buscas el dinero "de donde sea" (pidiendo prestado o vendiendo tus cosas), te vas a quedar mediocre y atrapado en la pobreza. Te lo pintan como el único camino posible. Y la verdad, presionar a alguien para endeudarse por un multinivel es, como mínimo, una gran bandera roja.
Cuando en las charlas alguien alza la mano y pregunta sobre la legalidad, la respuesta automática de los socios es: "Tranquilo, tenemos oficinas físicas en Quito y estamos legalmente constituidos". Y técnicamente tienen razón, pero hay que leer la letra chica:
La famosa SAS: En los registros de la Superintendencia de Compañías, ByDzyne es una Sociedad por Acciones Simplificadas (SAS). Tener una SAS y un RUC activo simplemente significa que abrieron una empresa legalmente en el país para operar, pero eso no es un certificado de garantía ni avala que su sistema piramidal o de comisiones sea lícito.
El cruce con la Superintendencia de Bancos: En su momento, esta entidad los metió en una lista de advertencia por presunta captación ilegal de dinero. La empresa se movió rápido, puso una acción de hábeas data y logró que retiraran esa mención. Los abogados aclaran que ganar ese recurso significa que el Estado manejó mal la información administrativa, pero jamás significa que el negocio fue declarado limpio o seguro financieramente.
Las denuncias en la Fiscalía: Si buscas en los registros de la Fiscalía, vas a ver denuncias por delitos contra el patrimonio. Lo interesante es que en varias de estas investigaciones se han aplicado salidas como el principio de oportunidad, donde la empresa prefiere llegar a acuerdos y devolver una parte del dinero (por ejemplo, unos 4,000 dólares a alguien inconforme) para apagar el incendio antes de irse a un juicio definitivo.
Al final, la decisión es 100% tuya. Si tienes dinero que te sobra, te gusta el riesgo y quieres probar suerte en el mundo de los multiniveles, estás en tu derecho. Pero si estás dudando, te aconsejo lo siguiente:
No tomes decisiones con la cabeza caliente después de salir de una charla motivacional donde aplauden a todo el mundo.
Haz las preguntas difíciles: Pregúntale a la persona que te invitó si ella ya recuperó su inversión inicial neta, sin contar lo que gastó en entradas a eventos, capacitaciones y reconsumos.
Investiga tanto a los que les fue bien (que seguro los hay) como a los que terminaron quemando su capital y distanciándose de sus amigos por insistirles con el negocio.